miércoles, 8 de mayo de 2013


La teoría de impactos de asteroides como causa de las extinciones en masa supone que el actual Golfo de México comenzó como un cráter “húmedo”, eventualmente cambiando el clima lo suficiente como para terminar con los dinosaurios hace 65 millones de años.


Resumen: La teoría de impactos de asteroides como causa de las extinciones en masa supone que el actual Golfo de México comenzó como un cráter “húmedo”, eventualmente cambiando el clima lo suficiente como para terminar con el reinado de los dinosaurios hace 65 millones de años. De acuerdo con investigadores de Suecia y Nueva Zelanda, el reto de reconstruir el ecosistema planetario puede muy bien haber sido asumido por las formas de vegetación más inferiores: los hongos y las algas. Tan interesante como el estudio del propio impacto, el cómo recobrar el balance biológico del planeta luego del mismo presenta un caso de reclamación global desde el suelo.



 
Basado en un reporte de la Universidad de Lund

La catástrofe que extinguió a los dinosaurios y a otras especies animales hace 65 millones de años, también produjo cambios dramáticos en la vegetación.

En un estudio presentado en el último número de la revista Science, los paleontólogos Vivi Vajda de laUniversidad de Lund, Suecia, y Stephen McLoughlin de la Universidad de Tecnología de Queensland, Australia, han descrito lo que sucedió a la vegetación mes a mes.

Describen un mundo oscuro, donde los hongos han tomado el poder.
Descripción artística del cráter de impacto de  <a href= http://www.agu.org/sci_soc/sharpton.html target=_blank>Chicxulub</a>. Han sido detectados unos 2.225 Objetos Cercanos a la Tierra (NEOs = Near Earth Objects), principalmente por medio de búsquedas ópticas con base en tierra, con un tamaño que va de 10 metros hasta los 30 kilómetros, de una población total estimada de aproximadamente un millón; alguna información sobre el tamaño físico y composición de estos NEOs está disponible solamente para unos 300 de ellos. El número total de objetos de un kilómetro o más de diámetro, un tamaño que podría causar una catástrofe global en la Tierra, se estima ahora entre unos 900 a 1.230. Crédito: NASADescripción artística del cráter de impacto deChicxulub. Han sido detectados unos 2.225 Objetos Cercanos a la Tierra (NEOs = Near Earth Objects), principalmente por medio de búsquedas ópticas con base en tierra, con un tamaño que va de 10 metros hasta los 30 kilómetros, de una población total estimada de aproximadamente un millón; alguna información sobre el tamaño físico y composición de estos NEOs está disponible solamente para unos 300 de ellos. El número total de objetos de un kilómetro o más de diámetro, un tamaño que podría causar una catástrofe global en la Tierra, se estima ahora entre unos 900 a 1.230. Crédito: NASA

Se sabe que un asteroide golpeó la península de Yucatán en México hacia el fin del Período Cretácico. Dejó un cráter de 180 kms. de ancho, y desde el lugar del impacto se desplegaron tsunamis y la región del Caribe fue enterrada en ceniza y otros restos. Las consecuencias del impacto del asteroide fueron globales.

Vajda y sus colegas han estudiado previamente los cambios de amplio alcance en la vegetación de Nueva Zelanda luego del impacto, pero ahora han mejorado dramáticamente nuestra visión de la sucesión temporal de los eventos.

Al final del Cretácico, la vegetación de Nueva Zelanda estaba dominada por coníferas y plantas con flores. Muchas de estas especies desaparecieron súbitamente al final de ese período y fueron reemplazadas por esporas y filamentos de hongos preservados por una capa de carbón de cuatro milímetros de espesor. Esta capa coincide con la deposición de iridio, un elemento raro en la corteza de la Tierra pero abundante en los asteroides.
Fragmentos del Cometa Shoemaker-Levy 9 colisionando con Júpiter (16-24 de julio de 1994). Crédito: NASAFragmentos del Cometa Shoemaker-Levy 9 colisionando con Júpiter (16-24 de julio de 1994). Crédito: NASA

“Hemos podido reconstruir el evento mes a mes, con una gran resolución temporal”, dice Vivi Vajda. “Durante un período muy corto (entre unos pocos meses a un par de años) los hongos y otras saprofitas que vivían de organismos muertos fueron la forma dominante de vida sobre la Tierra. El polvo atmosférico bloqueó la luz solar y provocó la muerte de las plantas que dependían de la fotosíntesis”.

La capa de hongos fósiles es seguida por un intervalo de 60 cms. de espesor que contiene trazas de la flora que se iba recuperando, la cual se restableció relativamente rápido, los helechos terrestres primero, seguidos luego de décadas o siglos por una vegetación más diversa, tipo bosque.

Se conoce una capa similar de hongos y algas de una catástrofe previa que ocurrió hace 251 millones de años en la frontera Pérmico-Triásico. Esta fue una extinción en masa aún mayor: desapareció aproximadamente el 90% de las especies que existían hasta ese momento.
La investigación se enfocará ahora en si las señales biológicas similares en estas extinciones masivas reflejan mecanismos causales similares.

Como escribió Clark Chapman del Instituto de Investigación del Suroeste en Boulder en su introducción a los “Debates Sobre Grandes Impactos” de Astrobiology Magazine: “Aún la influencia catastrófica de los asteroides ha sido principalmente beneficiosa para la humanidad. Definitivamente, los mamíferos nos hemos beneficiado de la competencia evolutiva que se lanzó hace 65 millones de años cuando el impacto de Chicxulub causó la extinción masiva Cretácico-Terciaria (K/T) de los dinosaurios y de otras especies dominantes. Según mi entendimiento de la evolución post-Cámbrica (los últimos 600 millones de años aproximadamente) sobre este planeta, es que ella ha sido profundamente influenciada por épocas fundamentales de súbitos trastornos debidos a extinciones masivas”.
La pintura titulada “Impacto K/T” del artista Donald E. Davis. Este impacto ocurrió hace 65 millones de años, acabando con el reinado de los dinosaurios. Crédito por la Imagen: Don DavisLa pintura titulada “Impacto K/T” del artista Donald E. Davis. Este impacto ocurrió hace 65 millones de años, acabando con el reinado de los dinosaurios. Crédito por la Imagen: Don Davis

Peter Ward, un paleontólogo de la Universidad de Washington, propuso unaperspectiva evolutiva sobre los riesgos de los asteroides: “ El descubrimiento de 1980 de que una extinción masiva fue causada por un impacto asteroidal fue revolucionario. Luego, se alzaron preguntas sobre la frecuencia de los impactos de asteroides y cometas sobra la Tierra. Examinando el tamaño y la frecuencia de los cráteres de impacto meteórico, Gene Shoemaker y otros calcularon que podíamos esperar un impacto de tamaño del K/T cada 100 millones de años. Esta frecuencia se corresponde a grosso modo con los hechos ocurridos en la Tierra: han habido cinco extinciones mayores en los pasados 500 millones de años. Pero la extinción K/T es la única causada indudablemente por un impacto. Y se mantiene un hecho sobresaliente: el asteroide K/T ni siquiera estuvo cerca de eliminar a todas las especies animales y vegetales. 

Encajamos el golpe, nos tambaleamos un poco, y volvimos relativamente rápido a los negocios.

“Si bien tales eventos barrieron con muchas especies vivas”, dijo Chapman, “han proporcionado los nichos ambientales para el cambio evolutivo. Como argüía el fallecido Stephen Jay Gould, la evolución favorece a las especies seleccionadas al azar que son capaces de adaptarse a súbitos cambios inesperados, más que a las que evolucionan lentamente en competencia con sus rivales en un mundo casi constante”.

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